¿Qué es lo mejor de la vida?
* Amor
* Familia y amigos
* Carrera
* Comida
* Dinero
* Viajar…
Los estudiantes de LKSB (el movimiento de IFES de Lituania) y otros que asistieron a un campamento recientemente se hicieron esta pregunta. Todos los años el movimiento estudiantil organiza campamentos para darles la oportunidad a los estudiantes de crecer como cristianos y también de compartir el evangelio con sus amigos no cristianos.
El campamento de este año trataba sobre los ídolos. Cada tres días se dedicaron a estudiar un aspecto diferente de alguien o algo que ponemos en el centro de nuestra vida:
1. Lo mejor de mi vida... (mis ídolos personales)
2. Quiero ser... (soy un dios)
3. Jesús y yo
Durante el campamento hablaron de lo que querían en su vida sobre todas las cosas. Llegaron a la conclusión de que por muy buenos que fueran nuestros deseos o nuestras metas, si se convertían en un fin en sí mismos, eran ídolos. Tim Keller, un pastor y autor americano, lo explica así:
"Aquello a lo que adoramos también serviremos, pues la adoración y el servicio van íntimamente ligados. Servimos a aquello que captura a nuestra imaginación y nuestro corazón. Nos atrapa. Así que todas las personas, comunidades, ideas y culturas estarán basadas en alguna preocupación o lealtad en última instancia: ya sea con Dios o algún sustituto de Dios.
"A nivel individual, en última instancia buscaremos a Dios o el éxito, el romance, la familia, el estatus, la popularidad, la belleza o alguna otra cosa que nos haga tener significado y sentirnos seguros, y que guíe nuestras decisiones. Culturalmente en última instancia buscaremos a Dios o el libre mercado, el estado, las élites, la voluntad de las personas, la ciencia y la tecnología, la fuerza militar, la razón humana, el orgullo racial o alguna otra cosa que nos dé significado y seguridad corporativa, y que guíe nuestras decisiones".
Únanse a nosotros dando gracias a Dios porque los asistentes este año vinieron con muchas inquietudes. Algunos buscaban respuestas a sus preguntas, otros querían entender mejor lo que era seguir a Cristo y otros ya eran seguidores de Jesús. Los cristianos acabaron hablándoles a sus amigos no cristianos, aprendiendo a escucharles, a responder a sus preguntas y a buscar formas de expresar y explicar su fe.
Oren por aquellos que son cristianos, que Dios les proteja y que puedan desarrollar amistades cristianas maduras y sólidas. Oren por aquellos que aún tienen preguntas acerca de Jesús para las que aún no han recibido respuesta, que puedan estar abiertos a él y que reciban respuestas para superar el temor de seguir a Jesús. Por último, oren, como nos ha pedido Stepas, el secretario general de LKSB, "para que la amistad entre los estudiantes de LKSB y sus nuevos amigos no cristianos del campamento pueda seguir creciendo".
Hagan clic aquí para leer la versión completa del artículo por Tim Keller